Muchas veces se invierte bien en una buena lámina, pero se descuida el mantenimiento. Aunque las coberturas de hoy son más resistentes, igual necesitan una revisión de vez en cuando. Aquí te explicamos cómo cuidarlas para que te duren muchos años.
- Limpieza constante
El polvo, hojas secas o excremento de aves aceleran el deterioro.
Tip: Límpialas al menos 2 veces al año con agua y detergente suave. - Revisa los tornillos
Con el tiempo, algunos se aflojan o se oxidan. Si no se cambian a tiempo, pueden generar filtraciones.
Revisión: Cada 6 meses verifica que estén firmes y en buen estado. - Drenajes libres de obstrucciones Canal
Las canaletas tapadas impiden el flujo adecuado del agua, lo que genera acumulaciones que pueden dañar seriamente la estructura del techo y las paredes. La falta de mantenimiento no solo provoca corrosión y filtraciones, sino que en algunos casos extremos incluso permite que crezca maleza o plantas, llegando a parecer jardineras.
Solución: Asegúrate de que el agua fluya bien y que no se acumule basura. - Atento al sellado
Las juntas entre láminas, especialmente si hay movimiento estructural o viento fuerte, pueden desgastarse.
Qué hacer: Revisa las uniones y aplica sellador donde sea necesario.
CMC no solo ofrece coberturas duraderas, también te acompaña con asesoría para que las mantengas en perfectas condiciones. Porque un buen techo no solo se instala bien, ¡se cuida!